Cómo comparamos: guía de layouts
La mayoría de comparativas de teclados y mouses se limitan a marca y precio. Nosotros priorizamos algo más importante para tu escritorio: qué layout usa cada teclado, si tu sistema operativo tiene soporte real, y qué tan ergonómico es cada mouse.
60%
Sin fila de función, sin flechas, sin numpad. El más compacto — libera el máximo espacio de escritorio, pero exige acceso a funciones mediante combinaciones (layer/Fn).
65%
Añade flechas y algunas teclas de navegación al formato 60%. Buen punto medio entre compacidad y accesibilidad sin salir del formato reducido.
75%
Incluye fila de función completa además de flechas, en un formato todavía compacto (sin numpad). Preferido por quienes usan mucho F1-F12.
TKL (Tenkeyless)
Teclado de tamaño completo sin el numpad. Menos compacto que 60/65/75% pero conserva toda la fila de función y navegación con la disposición estándar.
Compatibilidad multiplataforma
Un teclado puede funcionar físicamente en cualquier sistema, pero el soporte real de teclas modificadoras (Cmd en Mac, Win/Alt en Windows, Super en Linux), atajos de firmware y drivers de personalización varía por fabricante. Marcamos qué sistemas tienen soporte oficial confirmado, no solo "funciona conectado".
Ergonomía en mouses
Comparamos forma (simétrico, ergonómico para diestros, vertical) y tamaño de mano recomendado — un mouse "compacto" que no calza con tu agarre genera más fatiga, no menos.
Nuestras puntuaciones
Cada ficha muestra 6 puntuaciones de 0 a 10, calculadas por el editor a partir de las especificaciones reales del producto (nunca inventadas), y normalizadas contra el resto del catálogo:
- Compatibilidad OS: cantidad de sistemas operativos con soporte oficial confirmado.
- Portabilidad: layout/tamaño, peso y conectividad inalámbrica.
- Ergonomía: forma, layout y peso.
- Personalización: hot-swap, retroiluminación, teclas programables o botones.
- Autonomía: horas de batería y modos de conectividad.
- Calidad-precio: especificaciones en relación al precio.
Estas puntuaciones se recalculan cada vez que se añade un producto nuevo al catálogo, para que sigan siendo comparables entre sí.